*—Ezra:
Después de varios minutos deslizando el dedo por la pantalla, Ezra seguía saltando de un perfil a otro sin prestar verdadera atención a nada; entre celebridades, gatos ridículamente famosos y páginas de trivias sobre películas y series, su mente estaba en cualquier sitio menos allí. Entonces, como un corte brusco en la distracción, el timbre sonó y lo arrancó de golpe de su peque
Ezra dio un respingo, sintiendo el corazón casi saliéndose por la boca de tan rápido que latía. Esta cita e