El aire gélido del invierno soplaba suavemente, pero el calor dentro del coche era reconfortante mientras el vehículo se deslizaba por las calles silenciosas del complejo de lujo. Tras las celebraciones de la noche, el clima era de una serenidad profunda, casi solemne. Alessandro conducía con una calma imperturbable, mientras a su lado, Luana observaba cómo el paisaje urbano daba paso a alamedas arboladas y muros cubiertos por hiedras dormidas.
En el asiento trasero, el tío Chen miraba por la v