El motorhome de la familia de Marcelo realizó varios viajes de ida y vuelta durante algunos días antes de finalmente trasladar a los familiares de Vivian a la capital.
La familia de Vivian nunca había salido de su pueblo natal y pensaba que vivir en el centro de su localidad ya era bastante bueno. Fue solo cuando llegaron a la metrópolis que se dieron cuenta de lo diferente que era el mundo. Los edificios aquí eran imponentes, pareciendo alcanzar las nubes. La noche cayó, pero las calles seguía