Los niños son olvidadizos; dejan atrás lo que acaban de decir en cuanto terminan de hablar. Sin embargo, esta vez Luana no trató a Mia con la misma delicadeza de costumbre. Le dijo a Mia, con mucha seriedad, que Mimi siempre había sido un miembro de la familia, tanto en el pasado como en el futuro. También esperaba que Mia pudiera tratar a Mimi como un miembro más del hogar, y no como su mascota o un juguete.
La vida de un perro puede llegar a ser muy larga si se le cuida bien, superando inclus