— Gerente Paola, le agradezco su gentileza. Haré lo mejor que pueda. Si no hay nada más que agregar, me retiro — dijo Luana educadamente, sin dejar entrever que había notado el intercambio de miradas cómplices entre las dos mujeres.
No quería entrar en conflicto directo en ese momento; no era la hora adecuada y, para actuar, siempre prefería tener un motivo irrefutable. Luana sabía perfectamente que Paola quería aprovechar la oportunidad para despedirla. La gerente no había encontrado una brech