—¿Esta persona está loca? Estamos platicando, ¡¿qué tiene que ver con ella?!
Una de las chicas, al darse cuenta de que Luana hablaba inglés, cambió de idioma y comenzó a hablar en alemán.
—Sí, el perro está atrapando... al ratón, que está en lo suyo. —La otra joven tartamudeó, pero aun así logró decir la frase completa en alemán. Intentaban intimidar a Luana diciéndole frases sin sentido.
Miraron a Luana; parecía una pueblerina y su ropa obviamente había sido comprada en alguna plataforma en lí