— Luana, tuvimos una reunión ayer después del horario laboral. ¿Por qué no asististe?
Temprano en la mañana, Paola atacó a Luana con un arrebato teatral de furia. En la oficina, los demás empleados, temiendo ser alcanzados por la ira de la supervisora, mantuvieron una distancia segura y observaron en silencio.
Luana levantó la vista de la computadora con desdén.
— No recibí ningún aviso sobre horas extra o reuniones cuando salí ayer.
Lara acababa de regresar de entregar documentos e intentó inte