Los ojos de Chloe se abrieron sintiéndose mareada. La cabeza le palpitaba terriblemente por el alcohol que había consumido.
Sabía que había pasado mucho tiempo desde la última vez que bebió cerveza, pero demonios — ¡una sola botella no podía hacerla desmayarse!
Chloe sintió el empujón antes de poder abrir los ojos por completo. Una y otra vez la lanzaban en distintas direcciones, adelante y atrás, su cabeza golpeando algo duro cada vez que se movía.
¿Qué estaba pasando? El dolor agudo en