Punto de vista de Alaric
Apreté los dientes cuando salieron las palabras "Bien".
El salón de baile todavía apestaba a miedo y cristal roto cuando la llevé mostrando a Nathan una sonrisa de complicidad.
Annalise se había vuelto tan pálida como la luz de la luna y rígida en mis brazos como si pudiera romper en dos.
Su silencio era más fuerte que cualquier grito. Cada paso que daba más allá de la multitud de gardeos apretó la sazo alrededor de sus gargantas. Nadie se atrevió a moverse. Todos mirar