Punto de vista de Annalise
Siempre imaginé que entrar en un salón de baile sería como meterme en un cuento de hadas.
Alerta de spoiler... no lo hizo.
En el momento en que las puertas doradas se abrieron, me di cuenta de que los cuentos de hadas olvidaban un pequeño detalle... la parte en la que cada par de ojos se vuelve hacia ti como cuchillos. Cientos de ellos...
Los candelabros de arriba brillaban como estrellas congeladas, pintando el suelo de mármol con ríos de luz. Los vestidos de seda se