La casa estaba en silencio.
Tessa había salido hacía horas, algo sobre reunirse con Sara, algo sobre la empresa, algo a lo que Nina no se había molestado en prestar atención. No le importaba. Los planes de su madre eran agotadores. Las intrigas interminables, las lágrimas falsas, el fingir que le importaba gente a la que en realidad odiaba. Nina estaba cansada de todo eso.
Pero no demasiado cansada como para celebrar.
Lo había logrado. De verdad lo había logrado. Mark había firmado los document