Hades
Cierro los ojos, respiro hondo y tembloroso mientras bajo las escaleras para cenar, el peso del trabajo y las tareas de la mochila pesan sobre mis hombros como una fuerza opresiva. A veces, en mis momentos más desesperados, desearía poder escapar por una semana, tomarme un descanso de las implacables responsabilidades y volver para encontrar todo tal como lo dejé. Pero sé que es una fantasía imposible. La abrumadora tarea de asegurar la preparación de mi manada frente a una posible guerra