Los días se difuminaron después de mi cena con Collins. Salió bien, levantando mi ánimo de una manera que no ha pasado desapercibida para Lorenzo y Cameron durante sus visitas. Pero sus reacciones no podrían ser más diferentes.
Lorenzo parece encantado con mi recién encontrada alegría. Cada vez que viene, y no lo molesto con Hades o con que lo recupere para mí, se va con un paso animado y una sonrisa en su rostro, su estado de ánimo más brillante que cuando llegó.
Cameron, por otro lado, me obs