Parte 8...
Estaba tan acostumbrada a guardarlo todo que ni se havia fijado en los escaparates de las tiendas más caras y fui directo a las tiendas más acordes a lo que se podía permitir. Incluso en los puestos del mercado ya había comprado ropa.
Las tiendas de menos de cien reales eran sus favoritas. Solo comprava algo mejor cuando lo necesitaba para el trabajo. Si la ropa fuera al menos linda, ella la compraría.
Comprar ese vestido había sido un calvario. El tío la hizo probarse varias prendas