Parte 3...
— Si no querías casarte conmigo, simplemente dijiste que no" - ella dijo, apretando los labios.
— Podría, pero entonces no recuperaría lo que nos robaron".
— Eres ridículo"- dijo ella, ofendida.
— Eres tu la ridícula, siendo tan rica como yo, vendiéndote a un extraño para continuar con tu fútil vida de lujo" - respondió.
— No me importa tu opinión sobre mí - giró su cara dolida — Sé que no soy promiscua y tampoco lo que me llamó.
— Claro que debe ser para unos pocos – se rió con mali