Era la primera vez que Rose ponía un pie en la empresa de la familia Cavanaugh. El rascacielos se alzaba imponente, brillando con una grandeza moderna. La decoración minimalista y futurista llamaba la atención desde el momento en que cruzó la entrada.
—Rediseñé las oficinas el año pasado. Ahora son más simples y cómodas para los empleados —explicó Matteo, sin poder ocultar cierto orgullo en su voz.
—Siempre piensas en el bienestar de tus empleados, ¿eh? Eso es admirable.
Matteo soltó una risa s