Anthony leyó el contenido de la carpeta de Kyra a las seis de la mañana, solo en su despacho, y para las seis y cuarto sus manos ya no estaban completamente firmes.
Registros financieros. Transferencias bancarias de hacía once años. Una declaración firmada por una empleada doméstica que había trabajado para la familia Vale durante ese período y a la que nunca le habían pedido testificar, porque nadie había sabido que debía hacerlo. Fotografías. Fechas que coincidían con otras fechas de expedien