CAPÍTULO CINCUENTA Y CUATRO
La reunión con los abogados de Gerald fue el miércoles por la mañana.
Ryan regresó a casa después y permaneció mucho tiempo de pie en la cocina sin decir nada. Elena había aprendido que aquello significaba que todavía no estaba preparado para hablar, pero tampoco quería estar solo.
Ella preparó té.
Puso la taza de él frente a él, se sentó en la encimera al otro lado y abrió su computadora portátil para trabajar.
Pasaron veinte minutos.
—Es peor de lo que pensaba —dij