Kyra llamó a Anthony el jueves por la tarde y él respondió sin pensarlo dos veces. Eso le dijo algo, porque Anthony era un hombre que contestaba las llamadas a la velocidad apropiada según quién llamara, y responder al primer timbrazo no era precisamente su velocidad profesional.
—Hola —dijo ella.
—Hola —respondió él.
Hubo una pequeña pausa. De las cómodas.
—Quería contarte algo —dijo ella—. Antes de que se haga oficial. Antes de que aparezca Anthony, el profesional. Quería que lo supiera prime