Capítulo 22. Miedo.
Ninguno volvió a tocar el tema y regresaron a la mansión. Noah usó durante todo el camino a casa unas gafas de sol y una mascarilla para esconder que había soltado unas cuantas lágrimas en el hombro de Elizabeth. No se arrepintió de nada, pero sentía vergüenza de haber llorado frente a otra persona.
Sebastian había llamado a otros guardaespaldas para que ayudaran con Ethan y Liam. Nadie podían quedarse fuera del radar de Noah y con lo que había sucedido hoy, la paranoia de su jefe, regresó.
—Vo