Capítulo 112: El Soplo de la Vida
Rafael Monteiro
Mis pies apenas rozaban los escalones de mármol mientras subía las escaleras. El sonido de mi propio corazón martilleándome los oídos ahogaba todo lo que me rodeaba. Solo podía pensar en la frase de Laís, en aquellas palabras que parecían una sentencia de muerte para mis sueños más recientes: «Hay sangre en la cama, Rafael».
Abrí la puerta de la habitación de un golpe, con una violencia que ni yo mismo reconocí. El escenario era el de una guerra