Capítulo 23 —Eres una contradicción deliciosa
Narrador:
Aylin respiraba aún agitada, recostada sobre su cama, con Roman a su lado, una mano firme deslizándose por su espalda desnuda, lenta, como si quisiera memorizar cada centímetro de su piel, como si grabarla con sus dedos pudiera detener el tiempo. El silencio era espeso, apenas roto por sus respiraciones entrecortadas, mezcladas con la tibieza que quedaba flotando después del deseo saciado. Roman tenía la cabeza apoyada contra la almohada y