Capítulo 163 —Tengo que irme
Narrador:
Sasha se quedó allí, de pie en medio del jardín, con los puños apretados y los ojos clavados en la oscuridad. No entendía. No podía entender cómo Eros, que siempre estaba para ella, que la cuidaba, que la miraba con esa ternura que a veces la dejaba sin aire… no podía quererla como ella lo quería.
Una lágrima le cayó sin pedir permiso. Después otra. Y otra. Hasta que se sentó en el borde de la fuente, encogida, con las rodillas contra el pecho y el rostro e