Capítulo 108 —El Diablo me da paz
Narrador:
La noche había caído sobre la mansión Adler con un peso distinto. Afuera, el silencio se estiraba como un susurro, pero dentro del dormitorio principal… se respiraba algo más. Una calma expectante. Un suspiro contenido. Una pausa antes del incendio.
Aylin se encontraba de pie junto a la ventana, envuelta en una bata de algodón claro que apenas le rozaba los muslos. Su cabello húmedo aún caía en mechones sobre la espalda. Roman la observaba desde la ca