Capítulo 107 —Sobre todo lo malo de mi
Narrador:
Roman se quedó en silencio unos segundos más, observando la puerta cerrada como si todavía pudiera sentir la presencia de Miranda contaminando el aire. Pero en cuanto giró la mirada hacia Aylin, todo su mundo se redujo a ella.
Se levantó despacio, sin apuro, como si no quisiera romper la tensión que flotaba en el despacho, y caminó hacia donde ella estaba. Aylin no se movió, lo dejó acercarse, pero sus ojos lo seguían con una mezcla de firmeza y