Al entrar al hospital y preguntar por Mario, Rebeca se enteró de que, pese a que él ya estaba estable y en una habitación, seguía inconsciente y el médico solo aseguró que podía despertar en cualquier momento, o en un máximo de dos días. Aparte de algunas contusiones, tenía una fractura en el brazo izquierdo, pero nada más.
—Tuvo mucha suerte —dijo el médico—, porque por el estado en el que quedó el vehículo, cualquier hubiera dado por hecho que el conductor sufriría heridas más graves, o inclu