Angela.
Al salir al comedor la vista de Rafael se fija en mi y una sonrisa burlona aparece en sus labios se levanta de su silla y la aparta dándole unos golpecitos con la mano asiendome un ademán para que me siente, se que no me dejara en paz esta qué le cuente todo lo que quiere, un suspiro sale de mis labios y me dirijo a la silla para sentarme con cansancio.
-Habla.
-Por lo menos puedo desayunar.
-Hay date prisa.
Rafael se apresura a ir por un plato de comida y me lo deja enfrente con una so