24. ACEPTANDO MI SENTIMIENTO.
Lía
Lo miré fijamente, tratando de encontrar las palabras adecuadas, pero sentía que me faltaban. Arthur estaba temblando. Podía ver el miedo en sus ojos, una expresión que jamás había visto en él, siempre tan fuerte, tan seguro de sí mismo. Pero hoy no. Hoy era diferente, y aunque no entendía completamente lo que estaba sucediendo, sabía que debía estar a su lado.
—Arthur, todo va a estar bien —dije suavemente, intentando consolarlo.
Mis palabras parecieron perderse en el aire, como si no fue