Punto de vista de Bella
Cole no se mueve después de decirme que es mi marido. Simplemente se queda sentado en el colchón. No sé qué decir. No siento nada familiar al mirarlo. No recuerdo su rostro, su voz ni su tacto. Y aun así, me mira como si todo su mundo dependiera de que lo recordara.
Respira hondo y se esfuerza en hablar con dulzura.
"Bella... sé que esto es abrumador. Sé que tienes miedo". Baja la mirada brevemente. "Pero no estás sola. Estoy aquí. Siempre he estado aquí".
Trago saliva con fuerza. No sé qué decir. No quiero hacerle daño. Pero tampoco puedo fingir que lo conozco cuando no es así.
Cole mete la mano lentamente en el bolsillo. Cuando saca el móvil, le tiemblan las manos. Me mira.
"Solo quiero enseñarte algo", dice en voz baja. “Solo… solo mira, ¿vale? Quizás ayude a desencadenar algo.”
No quiero esto. Cada nuevo detalle solo hace que los espacios vacíos en mi mente se sientan más amplios y profundos. Pero Cole me mira con tanta esperanza suplicante que no puedo neg