Punto de vista de Mia
Tras separarme de Nikolas, me dirigí directamente al despacho de mi padre. Cuanto más me adentraba en la mansión, más evidente se hacía que mi madre prácticamente había declarado la guerra a la organización de eventos, pues el personal no paraba de moverse. Había flores por todas partes.
Incluso vi a gente llevando lo que parecía una escultura de hielo entera por uno de los pasillos.
Me reí para mis adentros. Mamá definitivamente había perdido la cabeza.
Cuando llegué a la