Victoria quiso despedirse de los padres de Daniel, pero ya no estaban en el salón. Él decidió acompañarla hasta su casa, así no estaría preocupado por ella durante el viaje. Reían y conversaban alegremente, pero Daniel deseaba más que eso: deseaba besarla, tenerla en sus brazos, hacerla suya por completo. Por ahora solo podía besarla hasta el cansancio y disfrutar tocando sus delicadas curvas.
Andrés fue hasta el bar y tomó la botella de whisky más llena; se fue hasta el estudio de su padre, ap