Daniel no podía saber que Andrés conocía a Victoria y que ella era la cita que él mismo había buscado para él, y que, por supuesto, todo había salido mal. Victoria tomó el auto de su primo David y decidió ir en busca del ramo de rosas, acompañada de Daniel. Él, al ver a Victoria muy seria y pensativa, intentó alegrarla con sus chistes flojos, pero ella sonreía a medias. Él pensó que se debía al estrés que le generaba el trabajo de ese día. Victoria detuvo el coche frente a la floristería, bajó