Mundo ficciónIniciar sesiónGimo cuando sus labios recorren hambrientos mi cuello hasta llegar a mis pechos. Quiero mandarlo a la mierda, salir corriendo.
—Detente, no quiero —miento.
—Solo esta vez Nat, lo necesito, te necesito...
Tomo una larga bocanada de aire, sube y mis ojos se conectan con los







