LENI
La mordida de Dax fue como un rayo que atravesó mi ser, un dolor agudo que se extendió por mi cuello y se filtró en mis venas. La sensación era extraña, casi como si un fuego ardiente despertara algo dentro de mí, pero en lugar de ser liberador, era aterrador. La sombra del bosque se volvió borrosa mientras intentaba procesar lo que estaba sucediendo.
—Dax, ¡para! —grité, luchando contra el impulso que comenzaba a apoderarse de mí. La presión de sus dientes me hacía sentir como si una p