LENI
El aire en el bosque se sentía pesado, cargado de tensiones y emociones que estallaban en cada rincón. Los árboles, altos y majestuosos, parecían inclinarse como si quisieran escuchar la tormenta que se desataba entre nosotros. Mientras observaba la rabia en los ojos de Ardian, el tiempo pareció detenerse a nuestro alrededor, y una sensación de mareo comenzó a invadirme, aunque me esforzaba por disimularlo.
La escena era caótica: los gemelos estaban a un lado, sus rostros reflejando la