LENI
El viento aullaba entre los árboles, arrastrando consigo el eco de una noche que parecía no tener fin. La luna, oculta tras un manto de nubes grises, proyectaba una luz tenue sobre el claro del bosque. Sentía cómo el frío se filtraba a través de mi abrigo, helando mis huesos mientras me aferraba a la idea de que todo lo que había vivido hasta ese momento había sido un sueño del que, al fin, despertaría. Pero la realidad era mucho más cruda y tangible, y el peso de mis decisiones pasadas m