Capítulo 10 : El viejo Gilren.
Aleandro apretó los dientes, intentando contener el rencor en su pecho. Viene detrás de Yuriel, que llegó primero.
Sherly frunció el ceño y los alcanzó.
Yuriel recorrió con la mirada el enorme salón de la mansión. Vio que varios criados que pasaban por allí la miraban, cuchicheando.
Dos de los criados pasaron de largo, mirando a Yuriel con desprecio mientras llevaban el cubo utilizado para fregar el suelo.
«Es una auténtica desvergonzada atreverse a presentarse en esta casa». No bajaron el vol