Olvidando los mensajes y todo a lo que se le pudiera llamar problemas, Louis estaba listo para asistir a la celebración ya pautada. Él vistió un costoso traje de diseñador en color negro, se observó en el espejo y peinó su cabello rojizo.
Esa noche él estaba complacido y muy feliz, así que eso lo gritaba todo su ser, dejándolo radiante y más hermoso que nunca, pues en sus ojos resplandecía el brillo del triunfo y el amor.
—“Esta será mi noche”
Expresó terminado de rociar su fragancia, para luego