«¿Me engañan los ojos o Mel quiere faltar a clase?», exclama Origen, llevándose las manos a la boca de forma dramática.
«En serio, eres demasiado dramático, Origen», murmuro, mirando avergonzada mis pies.
Es cierto que nunca he faltado a clase, por no hablar de faltar al colegio, pero como dicen, siempre hay una primera vez para todo.
«Fue idea de Cal», espeta Kim, señalando a Cal con el dedo.
«Zorra, cómo me has traicionado», se queja Cal, pisándole el pie izquierdo a Kim, lo que la hace gritar.
«Pero tú lo has instigado, idiota», llora Kim, saltando a la pata coja y mirando con ira a Cal.
«No tenías por qué chivarte», grita Cal.
«Los dos, que Dios me ayude si no paráis ahora mismo», resopla Z, mirándolos a ambos con ira.
«¿Por qué hueles a basura?», pregunta Macho con seriedad, haciendo que Origen se parta de risa. Pongo los ojos en blanco, pero no respondo.
«¿Estás bien?», pregunta Bion, con voz fría y tranquila. Me da escalofríos. Mi loba ya está moviendo la cola alegreme