Liz tragó saliva al escuchar sobre la llegada de ese hombre y al mismo tiempo veía desde la distancia como la tal Alice se le insinuaba descaradamente a Arthur.
«Ni se te ocurra zorra» pensó presionando los dientes para no decir eso en voz alta.
Y Román respondió —celosa por lo que veo.
«No me molestes ni me confundas más… no es justo y mucho menos en este momento»
—¿Por qué mejor no dejas a tu jefe solo aquí con la tal Alice y ese Jorge? en una de esas arman su buena reconciliación o qui