Selene lo miró con frialdad, y sus ojos parecían vacíos de cualquier rastro de ternura. Su voz era firme y decidida, como si cada palabra pesara en su corazón pero la liberara de un dolor antiguo.
—Recuerdo todo —le dijo, en un tono que parecía cargar tanto con su historia como con su resentimiento—. Recuerdo nuestro pasado feliz juntos, pero también cómo di todo por ti y solo recibí tu trato cruel a cambio. —Pausó, suspirando con desdén mientras su mirada se endurecía aún más—. Honestamente,