Sarah
Cuando volvía a la mansión, Hanna aún no había vuelto a mí. Era tan extraño sentir tanto silencio en mi cabeza, que llegue a sentir que ella nunca volvería, no completamente al menos y la idea me aterraba.
El acónito casi había acabado con mi vida. Juro que ni el rechazo de James debilitó tanto mi cuerpo como ese veneno. Decir que había vuelto a nacer sería trillado; pero así me sentía.
Shadow permanecía molesto, por la falta de su pareja, aunque Hanna hacía acto de presencia, eras tan es