Me lance a la batalla, si moría sería libre y si no, habríamos vencido, en ambos casos ganaba, me dije a mi misma.
Corrí con mi alma en ello. No imaginé la imagen que encontraría, al llegar a los límites, donde se estaba llevando a cabo el incidente.
Dos lobos tenían James de rodillas, estaba malherido, la pelea no había sido justa, ellos eran más que nosotros. Tuve que pensar rápido, sabía que lo ejecutaría si no se rendía.
Iré con ustedes- hablé instantáneamente, - iré voluntariamente,