Nicolás
Esto era una tortura, podía oírla gimotear del otro lado de la puerta mientras lloraba, sabiendo que yo era la causa de su llanto.
No tire la puerta, por qué sospechaba que ella estaría recargada del otro lado. -Sarah por favor, abre la puerta, hablemos- la llame una y otra vez sin obtener una respuesta de su lado, me sentía desesperado y no había otra manera de entrar ahí.
No tuve opción, más que esperar y esperar, hasta que el llanto paró finalmente, siendo sustituido por una