Nicolás
El cuarto estaba lleno de sombras, solo interrumpidas por la luz de la luna atravesó del ventanal, parecía haber sido destrozado por una tormenta o una orda de bandidos, mi ropa dispersa por todos lados. Prendas regadas por el suelo, sobre los muebles y desparramada sobre mi cama. Me preguntaba que había pasado ahí.
En el medio de los restos de aquella tormenta que parecía haber pasado por mi habitación. Se encontraba ella, estaba envuelta entre mis camisas y alguna que otra sudade