Kennedy
Debía de estar loca o de plano ya estaba perdiendo la cabeza. Después de haber dejado a Ryker y a Bennet parados como un par de idiotas afuera de la oficina, corrí a mi cuarto para cambiarme.
Mi intención era salir al bosque a correr como tanto quería, pero mientras me ponía otra ropa, decidí que aquello era demasiado predecible. Si iba a estar atrapada allí por un tiempo indefinido con un tirano al que solo le gustaba que se hiciera su voluntad, iba a ser lo más impredecible posible.
M