Elara
Ben no se equivocaba. Melanie no estaba enojada conmigo, y saltó ante la oportunidad de demostrar su lealtad encargándose de las comidas del aquelarre. Una vez en movimiento, no había quien detuviera al tornado. Le di la libertad de elegir a cinco Omegas para que la ayudaran con la tarea y de conseguir todo lo que el aquelarre necesitara.
Unas horas después de nuestra reunión, supimos por Jax y Dev que todos los miembros del aquelarre estaban contabilizados e instalados en el claro cerca d