—¿Acabas de hacer una broma? —intervino Kennedy antes de que yo terminara mi insulto, mientras la arrastraba hacia la parte trasera de mi escritorio. No soportaba tenerla en su propia silla junto a mí—. No creí que fueras capaz de algo así —rio ella mientras la atraje hacia mi regazo, y Josh levantó la mirada para observarla, ofreciendo una rara sonrisa.
Con esa sola defensa a mi favor, también lo tenía enganchado a él. Todo mi equipo la adoraba y apenas habían pasado tiempo con ella. Era algo q