Llegamos al restaurante y nuevamente soy tratada como la mujer más importante de sus vidas y ya estoy por pensar que es así. cada uno de los chicos hace un brindis y yo compruebo que soy muy afortunada cuando Zaid y Lowell me cantan una canción que ellos mismos compusieron para mí.
Con muchos globos de decoración e incluso el cielo iluminado por mi cumpleaños, cenamos todos mientras contamos de cosas que me hacen sonreír hasta que mis mejillas duelen.
La cena termina y los niños comienzan a do