Era evidente que lo había molestado, se sentía en el beso que había empezado a darme y como sus toques eran bruscos. Algo que me enojaba. Me molestaba que él sabiendo que no era un sueño, me mintiera.
Me enojaba que dejara que me besará y yo le confesara que tenía sueños húmedos con él, solo por no diferenciar el sueño de la realidad. Me molesta la brusquedad con la que me toca y besa, pero mi molestia mayor es conmigo.
Porque incluso cuando me ha engañado y yo he caído en su engaño, sus toques